Ago 26

Hubiera sido increible no haber escrito este post ni muchos otros. Pero entonces no sería lo que soy ahora y me gusta el suelo en el que estoy y las cosas que suceden a mi alrededor.

Montones de cosas buenas, regulares, sin importancia, algunas malas; algunas las guardaré, otras no las voy a olvidar y otras, se acabarán borrando con el tiempo. Estoy tratando de buscar alguna frase que resuma de alguna forma lo que siento, tal vez sea: gracias.

Cuando te conocí…

…cuando te conocí me dijiste
que por mí no ibas a cambiar
ibas a seguir siendo igual,
ibas a seguir siendo igual.

Y en el fondo es tan hondo mi dolor
porque me voy, y no se puede cambiar
de corazón como de sombrero
sin haber sufrido primero.

En el fondo es tan hondo mi dolor
porque me voy, y no se puede cambiar
de corazon como de camisa
sin perder la sonrisa.

Ago 3

Estaba leyendo algunas de las entradas pasadas de mi blog. Y que pena, a veces me dan ganas de agarrar a cachetadas al que lo escribe y decirle: oye, no me jodas, nos estás arruinando la existencia documentando tanta chingadera cosa que dices, piensas, haces o dejas que te hagan.

Aburrido. Por cierto, ya le dio por escribir de nuevo.

Ago 3

En mi muy particular forma de ver el mundo, las cosas y a las personas (particular por ser mía, no porque sea única) a veces imagino que no existe el cielo ni el infierno, es fácil si lo intentan…, no ya en serio, que buena rola.

Pero sí, más o menos me da por hacerle a lo que viene siendo el ’sueño guajiro’ -que me acabo de poner a buscar en el diccionario como se escribe y me di cuenta que no viene nada relacionado a esta clase de sueños, fin de paréntesis (que en realidad fueron guiones)- y más seguido de lo que yo esperaría, me encuentro con situaciones que me hacen dudar que valga la pena seguir haciendo las cosas como hasta ahora las vengo haciendo. Por supuesto, me canso (hasta se los pruebo y se los sostengo :P ) que yo he cometido y hecho estupideces al por mayor (otra vez exagero), algunas por error y otras por convicción. Pero en serio, se los juro y se los prometo (no, no les juro ni les prometo nada, que se los prometa alguien más), voy por la vida tratando de hacer las cosas bien, que la mayoría de las cosas las hago porque quiero y porque puedo (y no porque cuando me muera me vayan a mandar pa’arriba o pa’bajo, o porque qué vayan a decir mis papás, mi jefe, el señor ese de traje y lentes que está viendo o el Santo Niño de Atocha).

Bueno ya, la verdad es que le voy a seguir haciendo al pinche sueño guajiro. Y voy a seguir confiando en la banda, pensaré que la gente es buena y por default no voy a ‘polear’ con ella, porque son buenas. Y cuando eso ya no pase, me volveré funcionario de gobierno (fuck! algo no estoy contemplando) y todo se los voy a firmar ante notario, porque es lo justo.

Ago 2

Los usos y costumbres de cada cultura nos enseñan montones, chorros, avalanchas de cosas. Exagero. Muchas de ellas bastante útiles, otras no tanto. También exagero. Bueno no.

Entre todo esa información, está la bien conocida frase de: “pinches hombres, todos son iguales, son unos cabrones”. Y por supuesto, las variaciones del mismo tema. Pero no, no todos son iguales: algunos son unos completos pendejos. El por qué de esta situación depende de cada individuo, algunos porque se los hacen (pendejos), otros porque se hacen (pendejos, claro) y algunos otros porque se los hacen y se hacen (pendejos, obvio).

Por eso yo estoy en contra del totalitarismo (que no tienen nada que ver con este tema), así como de las afirmaciones de ese tipo.

Algún día las cosas van a cambiar. Mientras eso sucede pueden seguir haciendo su vida. Y yo, trataré de ser un hombre, bien macho además.