Lo quiero de 50 centavos

A esta alturas de la vida empiezo a soportar menos a la gente que hace o dice pendejadas y además, no importándoles su condición de pendejos, se creen chistosos. En pocas palabras, se me acabó la paciencia con la mayor parte de la humanidad y el mal humor y las ganas de pelear regirán mi vida.

Y mi guerra personal comenzó hoy; la verdad es que no soy un auténtico peleador (como lo es ella), lo más probable es que no tenga el gen necesario para salir a buscar pleito; lo que sí tenía y traté de evitar, era hacer comentarios que la gente no consideraba apropiados (o sea, les decía elegantemente que eran pendejos… pero resulta que a la gente no le gusta que se lo digan, no sé por qué si parece que se esfuerzan en lograrlo).

Como parece ser que no me voy a morir todavía (no de catarro o de hemorragías nasales), salí con mi papá a casa de mi abuela. Esta vez ni siquiera sacamos alguno de nuestros autos porque nos habían entregado el de mi tío Marco y decidimos irnos en ese para entregárselo (más tarde el dijo que nos traía de regreso así que para qué llevarnos un auto de más). Decidí no manejarlo porque es un Atos y la verdad a mi ni me gustan y pues que tal que me ven manejando una de esas cosas, que pena :D .

De camino pasamos a Wal-Mart a comprar lo necesario para el almuerzo, yo noté que el boleto del estacionamiento era nuevo, pero no nos fijamos en nada diferente. Mismos anuncios que indican que primeras dos horas dos pesos. Salimos de comprar y le pregunté a mi papá que si no era necesario sellar el boleto, pero contesté yo diciendo: no ¿verdad? Aquí es dos pesos las primeras dos horas. Me secundó y nos fuimos rumbo al auto.

Ya en la salida sacamos nuestros dos pesos, entregamos el boleto y nos dicen…

Cajera: no señor, son 18 pesos porque no lo selló.

Mi papá se molestó un poco y dijo que en la caja de Wal-Mart le habían dicho que no era necesario (lo cual no era cierto, a menos que se haya acordado de hace algunos años cuando preguntó por primera vez), a lo que la cajera le dijo que ellos fueron los que indicaron que sólo sellado el boleto y que sí había unos carteles. Ok, no discutamos más, yo sabía que no era su culpa y que probablemente era culpa de la nueva operadora del estacionamiento que hizo unos pinches carteles que están estratégicamente ubicados para que la gente no los vea y así cobren 18 pesos por los 30 minutos que mucha gente usa para hacer las compras.

Le di un billete de 200 pesos (porque yo no traía otro) y también medio enojado para que me diera cambio. Debo confesar que en mi realidad, si yo fuera cajero de un estacionamiento y me pagaran con un billete que es 10 veces más grande de lo que me están pagando me enojaría un poco y mentaría madres internamente, rogando que a la salida choquen con algún microbús o taxi, que el seguro se les haya vencido y no les puedan pagar rápidamente, afortunadamente no soy cajero. Y creo que no estaba tan errado, porque nos dieron 4 billetes de 20 pesos primero. Luego mi papá dijo que faltaban 100 pesos. La cajera dijo que sí que la esperara. Y entonces junto otros 3 billetes de 20 pesos y tomó 4 monedas de 10 pesos. Mi papá ya menos enojado preguntó: ¿No tendrás de peso?

La cajera contestó: sí tengo. Si quiere se las doy (quiero pensar que aquí se refería a las monedas).

Hasta ese momento yo no había intervenido excepto para dar el billete de 200 pesos. Porque a fin de cuentas era un discusión entre la cajera y mi papá, yo qué chingados. Pero apareció el pendejito del domingo, un señor vestido de vigilante con el uniforme de la empresa que maneja los estacionamientos.

Pendejito del domingo con uniforme de vigilante: También tenemos de 50 centavos si quiere. De a peso y de a cincuenta.

Y ahí que me encabrono y le regreso sus monedas de 40 pesos en monedas de 10.

Hash:¿Ah sí? Pues dame el cambio en monedas de 50 centavos.

Pendejito del domingo con uniforme de vigilante: Bueno.

Cajerea: Uyyy, me va a dejar sin cambio.

Hash: Pues tu dijiste que tenías. Ahora dame mi cambio en monedas de 50 centavos.

Cajera: Bueno.

Hash: Si nos vamos a hacer chistosos, nos vamos a hacer chistosos bien.

Cajera: Pero nosotros no empezamos.

Hash: Dame mi cambio en monedas de 50 centavos.

Cajera: Aquí tienes 10 pesos.

Hash: Pero aquí hay monedas de peso. Yo quiero de 50 centavos.

Cajera: Ya no tengo.

Pendejito del domingo vestido de vigilante: Ya le dimos de 50 centavos.

Papá: Pues ustedes dijeron que me daban mi cambio en monedas de 50 centavos.

Acabaron de darnos nuestro cambio y nos fuimos muy indignados (por supuesto a mi la indignación me duró como 5 segundos). La próxima vez que al pendejito del domingo vestido de vigilante se le ocurra participar en una discusión a la cual no fue invitado, lo pensará dos veces. Afortunadamente no venía yo manejando, porque una vez que me hubieran dado mis monedas, se las hubiera aventado en la cara al pendejito del domingo vestido de vigilante.

No sé si practicar la vida de peleador incluya violencia física, pero trataré de evitarlo. Ya en la noche le dimos las monedas a mi mamá, la cual es feliz recibiendo cambio :) .

6 Responses

  1. chimilord Says:

    Pinche putito peleador…

    Recuerda que todo el puto cambio que te den ahora en adelante las cajeritas “chistosas” y los pendejitos que no necesariamente son de domingo, sino todos los dias, yo te las cambio, también soy feliz cargando todo el puto cambio en mis bolsas :)

    Camara amigui peleador!

  2. bla blas Says:

    y te enorgullece escribir como eres un patetico, en primera es tu culpa “abusado”, en todos los estacionamientos de centos comerciales tienes que sellar el boleto, por segunda ves es tu culpa, a quien demonios se le ocurre pagar con un billete de 200 y ponerce resongon, y por ultimo tu eres el pendejito del domingo, por hacerle caso a un pendejito de uniforme!!!

    saludos!!!

  3. hash Says:

    Iba a explicarle algunas cosas a bla blas, pero naaa… Ahí que alguien más le explique.

  4. Demon Says:

    A qué huevos, a mí me dieron un refresco de más en el cine el sábado pasado. El problema del cuate de la dulcería por no confirmar la orden y el de nosotros por no quejarnos como se debe. Total, para alguien siempre seremos los pendejos y para otros los pendejos serán los demás.

    De cualquier forma no nos salvamos.

  5. Franco Santoro Says:

    Ya no entendí, quien es el pendejo?

  6. Demon Says:

    Pués la podadora, ¿qué no es obvio?

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