Como me ha quedado claro que no he tomado las mejores decisiones en los últimos días, hoy voy a seguir un nuevo tratamiento, el cual consta de unos sencillos pasos:
- Paso 1. Asumir que hay algo roto conmigo y mi nariz; luego, por ahí se sale la sangre.
- Paso 2. No preocuparme al respecto, todo mundo sabe que la sangre va y viene. El chiste es que no se vaya mucha.
- Paso 3. No más pastillas, ahora utilizo algo más efectivo que no me tengo que tomar cada 6 horas: tapones de papel de baño. Es importante contar con al menos 10 cuadritos de papel de baño para crearlos y envolverlos una vez que cumplan su misión.
Y ya, nada de andarse mareando, dolores de cabeza y sentir que te está cargando la chingada. Mientras no se me escapen los glóbulos rojos, plaquetas y demás mugrero que me cargo en la sangre, está bien.
Y para que quede constancia de la efectividad de mi tratamiento, ayer en la noche y hoy en la mañana los tuve que poner en práctica y me funcionaron muy bien.
Advertencia: No me hago responsable por los efectos que pudiera tener este tratamiento en mi o cualquier otro güey que decida seguirlo. Bueno, en mi sí. En caso de perder el conocimiento, entrar en coma o cualquier otra forma en que me impida la comunicación, hacer referencia a este documento al médico encargado de mi caso.