Feb 16

A esta alturas de la vida empiezo a soportar menos a la gente que hace o dice pendejadas y además, no importándoles su condición de pendejos, se creen chistosos. En pocas palabras, se me acabó la paciencia con la mayor parte de la humanidad y el mal humor y las ganas de pelear regirán mi vida.

Y mi guerra personal comenzó hoy; la verdad es que no soy un auténtico peleador (como lo es ella), lo más probable es que no tenga el gen necesario para salir a buscar pleito; lo que sí tenía y traté de evitar, era hacer comentarios que la gente no consideraba apropiados (o sea, les decía elegantemente que eran pendejos… pero resulta que a la gente no le gusta que se lo digan, no sé por qué si parece que se esfuerzan en lograrlo).

Como parece ser que no me voy a morir todavía (no de catarro o de hemorragías nasales), salí con mi papá a casa de mi abuela. Esta vez ni siquiera sacamos alguno de nuestros autos porque nos habían entregado el de mi tío Marco y decidimos irnos en ese para entregárselo (más tarde el dijo que nos traía de regreso así que para qué llevarnos un auto de más). Decidí no manejarlo porque es un Atos y la verdad a mi ni me gustan y pues que tal que me ven manejando una de esas cosas, que pena :D .

De camino pasamos a Wal-Mart a comprar lo necesario para el almuerzo, yo noté que el boleto del estacionamiento era nuevo, pero no nos fijamos en nada diferente. Mismos anuncios que indican que primeras dos horas dos pesos. Salimos de comprar y le pregunté a mi papá que si no era necesario sellar el boleto, pero contesté yo diciendo: no ¿verdad? Aquí es dos pesos las primeras dos horas. Me secundó y nos fuimos rumbo al auto.

Ya en la salida sacamos nuestros dos pesos, entregamos el boleto y nos dicen…

Cajera: no señor, son 18 pesos porque no lo selló.

Mi papá se molestó un poco y dijo que en la caja de Wal-Mart le habían dicho que no era necesario (lo cual no era cierto, a menos que se haya acordado de hace algunos años cuando preguntó por primera vez), a lo que la cajera le dijo que ellos fueron los que indicaron que sólo sellado el boleto y que sí había unos carteles. Ok, no discutamos más, yo sabía que no era su culpa y que probablemente era culpa de la nueva operadora del estacionamiento que hizo unos pinches carteles que están estratégicamente ubicados para que la gente no los vea y así cobren 18 pesos por los 30 minutos que mucha gente usa para hacer las compras.

Le di un billete de 200 pesos (porque yo no traía otro) y también medio enojado para que me diera cambio. Debo confesar que en mi realidad, si yo fuera cajero de un estacionamiento y me pagaran con un billete que es 10 veces más grande de lo que me están pagando me enojaría un poco y mentaría madres internamente, rogando que a la salida choquen con algún microbús o taxi, que el seguro se les haya vencido y no les puedan pagar rápidamente, afortunadamente no soy cajero. Y creo que no estaba tan errado, porque nos dieron 4 billetes de 20 pesos primero. Luego mi papá dijo que faltaban 100 pesos. La cajera dijo que sí que la esperara. Y entonces junto otros 3 billetes de 20 pesos y tomó 4 monedas de 10 pesos. Mi papá ya menos enojado preguntó: ¿No tendrás de peso?

La cajera contestó: sí tengo. Si quiere se las doy (quiero pensar que aquí se refería a las monedas).

Hasta ese momento yo no había intervenido excepto para dar el billete de 200 pesos. Porque a fin de cuentas era un discusión entre la cajera y mi papá, yo qué chingados. Pero apareció el pendejito del domingo, un señor vestido de vigilante con el uniforme de la empresa que maneja los estacionamientos.

Pendejito del domingo con uniforme de vigilante: También tenemos de 50 centavos si quiere. De a peso y de a cincuenta.

Y ahí que me encabrono y le regreso sus monedas de 40 pesos en monedas de 10.

Hash:¿Ah sí? Pues dame el cambio en monedas de 50 centavos.

Pendejito del domingo con uniforme de vigilante: Bueno.

Cajerea: Uyyy, me va a dejar sin cambio.

Hash: Pues tu dijiste que tenías. Ahora dame mi cambio en monedas de 50 centavos.

Cajera: Bueno.

Hash: Si nos vamos a hacer chistosos, nos vamos a hacer chistosos bien.

Cajera: Pero nosotros no empezamos.

Hash: Dame mi cambio en monedas de 50 centavos.

Cajera: Aquí tienes 10 pesos.

Hash: Pero aquí hay monedas de peso. Yo quiero de 50 centavos.

Cajera: Ya no tengo.

Pendejito del domingo vestido de vigilante: Ya le dimos de 50 centavos.

Papá: Pues ustedes dijeron que me daban mi cambio en monedas de 50 centavos.

Acabaron de darnos nuestro cambio y nos fuimos muy indignados (por supuesto a mi la indignación me duró como 5 segundos). La próxima vez que al pendejito del domingo vestido de vigilante se le ocurra participar en una discusión a la cual no fue invitado, lo pensará dos veces. Afortunadamente no venía yo manejando, porque una vez que me hubieran dado mis monedas, se las hubiera aventado en la cara al pendejito del domingo vestido de vigilante.

No sé si practicar la vida de peleador incluya violencia física, pero trataré de evitarlo. Ya en la noche le dimos las monedas a mi mamá, la cual es feliz recibiendo cambio :) .

Feb 12

Como me ha quedado claro que no he tomado las mejores decisiones en los últimos días, hoy voy a seguir un nuevo tratamiento, el cual consta de unos sencillos pasos:

  • Paso 1. Asumir que hay algo roto conmigo y mi nariz; luego, por ahí se sale la sangre.
  • Paso 2. No preocuparme al respecto, todo mundo sabe que la sangre va y viene. El chiste es que no se vaya mucha.
  • Paso 3. No más pastillas, ahora utilizo algo más efectivo que no me tengo que tomar cada 6 horas: tapones de papel de baño. Es importante contar con al menos 10 cuadritos de papel de baño para crearlos y envolverlos una vez que cumplan su misión.

Y ya, nada de andarse mareando, dolores de cabeza y sentir que te está cargando la chingada. Mientras no se me escapen los glóbulos rojos, plaquetas y demás mugrero que me cargo en la sangre, está bien.

Y para que quede constancia de la efectividad de mi tratamiento, ayer en la noche y hoy en la mañana los tuve que poner en práctica y me funcionaron muy bien.

Advertencia: No me hago responsable por los efectos que pudiera tener este tratamiento en mi o cualquier otro güey que decida seguirlo. Bueno, en mi sí. En caso de perder el conocimiento, entrar en coma o cualquier otra forma en que me impida la comunicación, hacer referencia a este documento al médico encargado de mi caso.

Feb 10

Como ahora me siento muy listillo y creo que puedo ignorar a la gente que estudió años de medicina y ha recetado exitosamente a cientos de pacientes, decidí dejar mi tratamiento contra la gripa y no sé que otras cosas.

Y la verdad me siento mejor que ayer, aunque creo que medio me estoy muriendo de fiebre (o es que hace mucho calor acá). Al menos ya no parezco grifo nasal de agua.

Llamen al Dr. House y que él me insulte como es debido.

Feb 10

Hay una canción de los Babasónicos que me parece en exceso cursi y patética, un poco como yo pues… Se llama Mareo y viene en Infame.

Así que no la oigan o se podrían crear una imagen real de mi persona.

Feb 6

No estoy enojado con ella, ni un poquito. Es sólo que prefiero no buscarla. Y la razón de no querer hacerlo es que no sé verla sólo como una amiga, desde que la conozco siempre ha sido especial (mucho).

Y es que nunca me pidió que sólo fueramos amigos. Ella sabe que yo siempre quise más.

Feb 4

Así es, ya hay noticias de mi padecimiento. Como siempre, buenas y malas.

Buenas: mi sangre parece estar bien, todo en los niveles normales. Creo que hasta podría ganar un concurso de calidad sanguínea (exagero, la verdad no sé).

Malas: mis hemorragías de la nariz (en específico, del lado izquierdo) volvieron hoy por la mañana. Como de costumbre, mientras me bañaba… aunque está vez no fue tanto (el sangrado, me bañe el mismo tiempo de siempre).

Pronóstico: reservado. Todavía nada interesante como para que me lleven con el Dr. House.

Plan a futuro: Comer. Aunque no tengo mucha hambre.

Feb 3

La semana pasada no fue la mejor de las semanas. Y al final nadie de los que yo le iba ganaron. Ni Federer, ni los Cardenales… ni yo. Apenas hoy vi la foto de Federer en la que estaba llorando… sentí feo.

Y luego siendo optimistas uno puede decir que se acabó la semana y el mes, pero naaa, si la semana empieza en domingo y el mes empezó en domingo… pues apenas voy empezando el mes… y bueno, no es lo que yo esperaba.

Tengo ganas de irme, de hacer otra cosa que no tenga nada que ver con lo que hago, personas nuevas… todo nuevo.

Hace ya un mes que dejé Root, por las mismas razones que ya había considerado hacía dos años, un año, seis meses… No inventé cuentos, historias o pretextos, la realidad es que ya no creía en el proyecto… también dije que esperaba que todo eso que a mi me habían contado iba a pasar, después de mi salida, pasara. Y si las cosas cambiaban, yo no veía por qué no regresar. Pensé que era posible separar la amistad de las cosas de trabajo, por eso quise hablar primero con las dos personas a las que creía debía de darles una explicación y escuchar lo que tuvieran que decir. Sólo sucedió con una de ellas, la otra no tuvo ganas o tiempo de decirme algo, ni siquiera un güey, que te vaya bien o un vete a la chingada, después de trabajar tres años y medio para su empresa (ya sin considerar lo bien o mal que lo haya hecho) pensé que al menos eso me había ganado.

Y de repente me da por contar todo, lo cual puede ser tomado como presunción, soberbía, exceso de confianza, honestidad… llámenlo como quieran. Dije cual era mi plan. Y entonces resultó que era un aprovechado, que pretendía tomar algo que no era mío y sacar ventaja de la situación, ¿sí? ¿De verdad? ¿Neta? ¿Eso fue lo que realmente pensaron?

Entonces me enteré que quien no tuvo tiempo para hablar conmigo, sí tuvo tiempo para ir a decir que yo era reemplazable, que no era tan importante y que yo sólo iba a complicar el proyecto. Tenía razón. Por supuesto soy reemplazable, me queda claro que compliqué las cosas y tan no soy importante que a un mes de que dejé la empresa no hicieron oficial mi salida. Y yo, pues soy joven… y a mi sólo me interesa el dinero.

Bruno también dejó la empresa, el viernes pasado fue su último día… Memo se va a mitad de mes. Las razones, casi las mismas que las mías. Pero claro, yo hice que eso pasara, porque Memo y Bruno no son capaces de tomar decisiones, ni son capaces de darse cuenta de lo que pasa a su alrededor y básicamente pues porque es mejor decir que yo tuve que ver, así me siento muy importante y soy una gran influencia (probablemente mala) para todos los que me rodean.

Así que con vuestro permiso, voy a dar mi opinión de algunos conceptos que a la gente le gusta hacer alarde: amistad, profesionalismo, confianza, honestidad… son pura chingadera que la gente usa para hacerle a la mamada. Sí sí, todos hacemos (la mayoría de las veces) las cosas esperando a cambio algo, y cuando no recibes eso que esperas tienes dos opciones: te chingas o agarras tus cositas y te vas. Es bien simple. Claro que a todo mundo le gusta decir que no, que no es tan simple, que lo que importa son las personas y la verga de ocho patas (voy a censurar eso porque luego van a decir que le copio a Plaqueta)… no es cierto.

Y como estoy hasta la madre de escuchar y soportar tanta pinche palabrería, veré si vale la pena continuar en donde estoy. Sí, a un mes estoy dudando de haber tomado una buena decisión, de creer y pensar que las cosas podrían ser diferentes… Y así todos puedan decirme: ves, te lo dije. Y así como creo que me equivoqué, también digo que me equivoqué al pensar que podía regresar… La verdad no me interesa.

Ya es la segunda vez que alguien insinua que yo me quiero aprovechar o quedar con algo. Ni me quedé con el mugrero de código para rehacer un sistema, tampoco cambié contraseñas… ni me quiero colgar de alguien o algo para que me tomen en cuenta. Neta no necesito esas dos cosas. Ahí como me ven sé picar cebolla, cilantro y carne y puedo poner un puesto. También se leer y escribir con un número bajo de faltas de hortografía ortografía y todavía me acuerdo como sumar y multiplicar.

Y es todo lo que tengo que decir al respecto. Estoy cansado y llevo 3 semanas enfermo de no sé que chingados, por primera vez me sentí tan mal como para faltar 2 días en una misma semana al trabajo… así que por el momento lo único que me pone de buenas es andar jugando a las carreritas en el Periférico.

Ya pueden cerrar este blog pinchurriento y seguir con sus vidas.