Para este año hice pocos propósitos, estoy haciendo memoria en este precioso momento y si no me está fallando, estoy casi seguro que fue uno.
Mmm, no, ya me acordé y creo que no hice ninguno.
Pero ya lo pensé bien en esta semana que he tenido para analizar y meditar que será de mi vida y llegué a una de las conclusiones más importantes que he tenido a mis 26 años: quiero ser un completo y soberano imbécil.
Con esto en mente, ahora sólo me queda esperar la fama y la fortuna, que una cadena de televisión mexicana (o estadounidense o guatemalteca o … bueno, cualquiera) me descubra y de ahí, a decir y hacer idioteces al por mayor; tal vez salga en ventaneando o con López Doriga. Será todo como lo soñé…
Y si no me salen las cosas, pues seguiré con lo de programar y hacer lo que usualmente hago.
P.D. Escribir este post me hizo darme cuenta de dos cosas: Me está empezando a fallar la memoria.