No ha sido la mejor de las semanas. Voy rumbo al doctor.
A la pregunta ¿te da miedo? La respuesta es no. Aunque sí me preocupa. Supongo que una vez que te dicen que tienes, te deja de preocupar (excepto que sea un caso al estilo Dr. House y no sepan que tienes y estés a punto de morir de una rara enfermedad que resulta no ser tan rara, pero igual te mata y al final, muy al final… una tanga roja se cruce en el camino de tu doctor y de ahí se de cuenta que lo único que tenías era algo que se corregía con un par de pastillas cada 8 horas y no con aquella dosis casi letal de antibióticos de amplio espectro).
Pero no creo que lo que tengo de para un programa tan entretenido, ni que mi doctor sea como el Dr. House. Y si sí, prometo escribir la historia… o que alguien la escriba por mi.