Ayer, después de disfrutar la caida de la lluvia, salí del trabajo con dirección a mi auto.
Cuando llegué parecía que una jirafa lo había guacareado… estaba lleno de hojas medio masticadas.
Y si son como mi mamá que me cree todo lo que le digo
, no, no fue una jirafa, fue la lluvia y el granizo… Ya recordé otra cosa que no me gusta de la lluvia.
Junio 27th, 2007 at 10:54 pm
pero a poco no es más interesnate pensar en la jirafa enferma? qué le pasó? qué comio?… cómo llegó una jirafa al df? por qué se vomitó precisamente en tu coche?… y ahora dónde está la pobre?