El fin de semana anduve por Cuernavaca, y cuando digo anduve por es porque en realidad no estuve en Cuernavaca, sino por un fraccionamiento o algo así cerca.
Y anduve por allá con Liliana, Karina, Yaz, el Negris, Monty y Erick (otro Erick que no era el Negris). Y el motivo del viajecito fue por el cumpleaños de Yaz y Monty.
Debido al presupuesto y a la cantidad de invitados no alcanzó para una casa más grande (como a la que fuimos los Hashes), pero la verdad estuvo muy bien. La alberca no era tan grande, pero tenía las medidas adecuadas para que todos estuvieran adentro
y sin golpearse.
Había 3 recámaras, que por cierto estuvieron mal usadas, tan mal usadas estuvieron que yo dormí en la sala.
Y bueno, la historia fue más o menos así: salimos por ahí de las 10:00 am del Estadio Azteca donde nos habíamos quedado de ver a las 9:00 am. Ibamos en 2 autos, uno de Erick y el otro de Liliana. Yo manejé el auto de Liliana porque ella se niega aún a manejar en carretera. Pasamos a desayunar a Tres Marías y luego le seguimos por la autopista.
Cuando llegamos a Cuernavaca, pasamos al Superama a comprar provisiones (que hasta eso le calculamos bien, sólo faltó un poco de carne según yo). Luego de hacer las compras y llevar un tequila, un vodka y un vino (sí, esa combinación hicimos) nos dispusimos a retomar el camino amarillo, cuando de pronto Totó ladró y un león salió de entre los arbustos… (creo que eso no pasó…), bueno, ya que regresamos a la autopista (aka, camino amarillo) tomamos la batuta porque estuvimos perdido como una hora siguiendo al otro auto. Llegamos relativamente rápido al fraccionamiento pero se volvió a complicar para encontrar la casa, después de otra hora por fin dimos con ella.
A fin de cuentas, siendo más de las 2:00 pm llegamos a la casa. Como media hora después llegó Rafa, un amigo de ellos (y ahora que lo veo, tal vez sólo del Negris). Estuvimos, literalmente, huevoneado: algunos en la alberca y otros fuera de ella. Alrededor de las 7:00 pm empezamos a preparar la comida, eso implicaba prender el carbón y preparar las carnes. Ahí sí intenté dirigir la preparación desde que compré el ajo en trozos, la pimienta y salsa. Rafa preparó la carne y el Negris y yo la asamos. Creo que quedó bien (no tan bien como nos quedó a Víctor y a mí, pero si se acercó mucho
).
Luego ocurrió un pequeño percance que terminó en la retirada de Rafa y su novia. Fue algo que no supe bien como ocurrió en un principio y la verdad estuvo bastante tonto, pero ahí sí yo no tuve nada que ver, al parecer son algunas rencillas internas de la banda (de hace ya varios años o igual no tantos).
Ese día acabé tomando un poco de vino, todo el tequila y lo que sobró del vodka con el Monty. Debo de agradecer a los Hashes todo el entrenamiento recibido en tomar bebidas alcóholicas, no me va tan mal. Al final el Monty sí ya estaba más allá del bien y del mal y se fue a su cama. Yo subí por la lap y puse algo de música para dormir.
Por la mañana cuando ya todos nos levantamos, desayunamos un poco y nos la pasamos alrededor y dentro de la alberca. Karina fue lanzada varias veces al agua una vez que ya estaba seca y con bloqueador. Los demás estuvieron quejándose de lo frío del agua (que yo no la sentí tan fría) pero aún así entraban
. El día estuvo más tranquilo pero no por ello aburrido.
Ya como a las 7:00 pm todos nos empezamos a bañar y arreglar las cosas para salir. Esta vez ya sólo quedaba el auto de Liliana y eramos seis, además de nuestras cosas. De nuevo me tocó manejar y creo que estuvo bien el trayecto.
Tenía rato que no salía con todos ellos. Y me gustó, me la pasé muy bien.