U2, crónica de un concierto: Parte I

Llegó el miércoles, después de 8 años que U2 había dado su último concierto en México como parte de gira Popmart, por fin, The 4th Leg of Vertigo Tour 2006, llegaba a México y yo iba a estar ahí.

No soy fanático (como en otras veces lo he dicho: en realidad no soy fan de nada), pero U2 es mi grupo favorito y tenía muchas ganas de ir. La primera vez que vinieron en realidad no los conocía, poco después escuché The Joshua Tree y me gustó mucho el disco, el segundo disco que escuché de ellos fue The Unforgettable Fire.

Estuve aprendiéndome las canciones del último disco, digo, al menos hay que saberse las canciones que van a cantar.

Ese día salí temprano del trabajo, a las 2:00 pm. Fui a comer con Vaz, Jorge, Adolfo y Miguel. De ahí me pasé a la oficina con ellos a dejar mis cosas. Y luego me fui al estadio. Llegué como a las 5:00 pm, y ya había mucha gente. Busque un lugar lo más cerca posible del centro de la cancha y como no conocía a nadie y estaba fuera de ambiente (ni el Estadio Azteca había visto por dentro), me estuve de pie todo el tiempo, sin hablar con nadie, sin hacer nada más que escuchar las platicas de los demás.

Ni comida, ni chela, refresco o agua siquiera intente comprar o probar, sabía que iba a estar mucho tiempo ahí y que no me podía dar el lujo de perder mi lugar. Si hubiera estado con alguien más lo habría intentado, pero como no fue el caso sólo tuve la agradable compañía de mis chicles Trident de mora azul, que por cierto me abandonaron alrededor de las 8:00 pm, casi al inicio de la apertura del concierto.

De pronto las luces se apagaron y una mezcla de emoción y nerviosismo se apoderó de los presentes, algunos empujones para estar 20 centímetros más cerca del escenario, saltos y gritos fueron el inicio y muerte de la espectación, dado que no era U2, eran The Secret Machines, el grupo que abría el concierto y que obviamente casi todo el mundo sabía que no podía faltar.

Antes de dar una opinión del grupo, hay que hacer notar que el sonido no estaba muy bien y no se entendía que cantaban. Así que habrá que esperar a escuchar alguna canción de estudio.

Una vez terminada su participación entró un ejercito de playeres rojas y otras negras para limpiar, acomodar y probar cada parte del escenario y los instrumentos. Pasaron más de 50 minutos donde la gente se ponía más ansiosa.

De pronto, las luces se volvieron a apagar y al fondo se vieron las cuatro figuras de los irlandeses. Entre gritos, silbidos y saltos entraron al Estadio Azteca. Después de 8 años, la espera había terminado y yo estaba ahí.

The Edge comenzó a tocar y las luces del escenario se fueron prendiendo, Larry Mullen Jr. en la batería y Adam Clayton en el bajo fueron las 3 figuras iniciales. Luego, Bono apareció y la gente estalló.

The more you see the less you know
The less you find out as you go
I knew much more then than I do now…

City of Blinding Lights, fue la primer canción, para luego seguir con Vértigo y Elevation.

Después de irse dos veces y regresar el mismo número de veces, se despidieron con 40.

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