El viernes de la semana pasada hubo reunión en casa de Manuel para comer arracheras, aunque eso sólo era el pretexto para tomarse un galón de cerveza holandesa. La cita era a las 3:00 pm, pero yo no podía llegar a esa hora porque no me podía salir tan temprano del trabajo. Así que llegué casi hasta las 5:00 pm. Cuando llegué no había ya casi nada, pero no iba a comer, eso ya lo había hecho, más bien tenía ganas de ir a ver a toda la banda y echar desmadre.
Y sí, eso fue lo que pasó, estaban el Ivanx, Manuel, el Pinz y muchos otros más, Karla y Paquito también, pero con los tres primeros es suficiente para cabulear mucho.
Lo que me gusta de estar ahí es que se hace desmadre de cualquier tema que se hable, y como el Pinz siempre tiene algo que opinar y alguna mamada que decir, pues eso se vuelve muy divertido.
También aprendí a jugar Go (no sé ni como se escribe) y Rumi (que tampoco sé como se escribe). Todos se fueron y ya nomás me quedé con el Manuel, fue ahí cuando me estuvo explicando como se jugaba.
Me invitó a cenar, y después de mis 23 años de vida, por fin comí comida japonesa, aunque la verdad no es mi hit. Fuimos al Taro, un restaurante que está frente a su casa y que según él es el mejor de la zona y de comida japonesa.
Ahí estuvimos jugando y ya le entendí cómo hacerlo y creo que no soy tan malo. Por cierto, el Manuel insiste en que me vaya a trabajar con ellos a la Facultad. Aunque no creo irme con ellos, es bueno saber que la banda cree que puedo ayudarla.