Dic 26

Pues sí, ya son 23 años. No había escrito respecto al tema por la misma razón que he dejado de escribir de todos los demás. No tengo tiempo. Pero ahorita que no está el lider y que ya acabé lo que me puso a hacer voy a contar que pasó ese día.

En principio, fui a desayunar con mis papás y luego tuve que ir al trabajo, pero no a Root, si no a la Secretaría de Economía a instalar un servidor. Decidimos que Debian era la opción, así que salí de mi casa con mi último disco virgen ahora mancillado con un sistema operativo. Llevaba dos discos por eso de que si algo puede salir mal, entonces va a salir mal.

Todo salió muy rápido, excepto porque las tres cosas que les habíamos pedido no las tenían listas. Así que solo pude instalar el servidor y ya no pude terminar con todo. De ahí ya me moví para la oficina, quería ir a programar a mi casa, pero como tenía que regresar porque iba a ver a Miguel y Adolfo por unas cosas para mi trabajo en Daysoft, no valía la pena hacerlo. Total que estuve en la oficina poquito tiempo y siendo poco productivo debido a que había múltiples distracciones.

Luego llegaron Miguel y Adolfo y ya nos pusimos a revisar algunas clases y un sistemita. Antes de las 8:00 pm, creo que era 7:45 pm, Liliana me llamó para preguntarme que qué íbamos a hacer. Le dije que no sabía y que seguía en el trabajo, pero que la veía a las 8:30 pm en Galerías Coapa, para ver si íbamos al cine o cenar algo. Adolfo parecía muy entusiasmado mostrando el sistema y las cosas que había que hacer y yo ya me quería salir. Ya a las 8:30 pm lo tuve que detener, aunque el todavía le siguió un poco más. A las 8:34 pm me estaba despidiendo de él, Rodrigo y Vaz.

Fue ahí cuando le dije al Vaz que quería faltar el viernes, porque hoy fue mi cumpleaños. Se me quedarion viendo raro, como sorprendidos y luego me dice Vaz: ¿Cómo que hoy era, todavía es no? A esas horas ya no había mucho que hacer. Me dijeron que por qué no les había dicho y me dieron mi abrazo los tres. Me salí en chinga, que quiere decir muy rápido y tome un taxi para llegar a Galerías.

Obviamente llegué tarde, pero Liliana ya se había metido a comprar ropa a Shasa, así que estuvo entretenida los 15 minutos que llegó antes que yo. De ahí nos fuimos al Italliani's. Pedimos una jarra de clericot, que por cierto el vino estaba muy bueno (y eso que a mi no me gusta el vino), ella pidió unos macarrones o no sé como se llaman, pero tienen mucho queso. Yo un spaghetti a la bolognesa y para los dos una ensalada de la casa.

Todo estuvo muy bien, al final Liliana ya estaba risa y risa, diciendo que estaba borrachita. Ni aguantó nada. Ya cuando íbamos de salida ella iba agarrada de mi diciendo que no lo volvía a hacer en mi cumpleaños 23, que tal vez en alguno de los otros.

Después de llegar a mi casa, se quedó platicando un ratito con mi papá en lo que sacaba el coche y ya nos fuimos. Al final mi cumpleaños si estuvo muy bien. Ahhh, y lo mejor de todo fue cuando en los primeros 10 minutos del día, es decir, entre las 12:00 am y 12:10 am me felicitaron 8 personas, nada que ver con mi cumpleaños pasado, así que gracias: Vanessa, Tania, Doña Pera, Ariadna, César, Liliana, Chimichurra y Chimilord por acordarse a esas horas.

Dic 20

El sábado de la semana antepasada fue la despedida de soltero de Gthavo, el hermano del Slot Chimilord Chikion. Así que lo llevaron a una peluquería, o lo que vulgarmente se conoce como un Table Dance.

Yo salí de mi casa después de las 11 de la noche, así que ya me habían dejado atrás. Me costó mucho trabajo llegar, en realidad nunca estuve perdido, pero di varias vueltas a lo menso por el metro Chapultepec. Después de preguntar a un taxista, llegué bastante rápido y vi el Cadillac.

Dejé el coche con el valet parking, me dieron una manoseada los de seguiridad y entre a la zona VIP (era ahí en donde estaban todos los demás viendo mujeres con poca ropa :P ). Me senté y disfruté del show. Debo decir que las chicas estaban bastante bien, sólo vi a una hacer una maniobra de esas de película, las otras bailaban dos tres, con decir que ya uno que otro se quería casar para que le hicieramos su despedida.

Después de un par de horas de que llegué, se acabó la segunda botella y llegó el momento de irnos, no sin antes discutir un poco con el capitán de meseros por lo que nos estaban cobrando. Los malditos ya nos estaban cobrando la propina, que según ellos era del 20%. Al final sólo les dejamos el 15% y yo tomé unas fotos sin que se dieran cuenta, pues había sacado mi celular para que hicieran las cuentas. El imbecilito del capitán de meseros vio que le enseñé al Slot mi celular y me la quiso armar de pedo. Me dijo que no tomara video (lo cual jamás hice) y me dijo que si tenía algo me iba a tener que quitar el celular. Así que me pidió verlo, la verdad, el inútil no tenía idea de como funcionaba así que me pidió que lo pusiera en la galería. Cabe seńalar que yo no guardo los video y fotos en la galería predeterminada, así que no tuve problemas en enseñar mi celular. Al final ya no me dijo nada el güey.

Como la banda quería seguir, nos movimos al Balalika (la verdad no recuerdo como se escribe), es un salón de baile de los clásicos del cine mexicano. Estuvo entretenido, lo más raro que paso fue que una chava de las que bailan ahí me tuvo muy perturbado, pero que bueno que no le hablé, supongo que no iba a ser una buena idea.

Al final, fui a cenar unos tacos al pastor con el Slot, y bueno, más bien era desayuno temprano, que acabaron siendo tortas de pastor. Luego lo fui a dejar a su casa y ya me fui pa' la mía. Estuvo divertido ese sábado.