Por fin fui a la Planta de Luz de Loreto a un concierto de Edgar, ya había visto pasar otros dos o tres conciertos, la primera vez no fui porque estaba en una crisis de no se qué, no quería hacer nada, aunque ahora que estoy tratando de recordar creo que ya me acordé por qué andaba haciendo mis panchos.
El punto es que esta vez sí iba a ir, invité a Liliana y me dijo que sí, quede en hablarle el viérnes para avisarle a que hora era el concierto, después de ir a cobrar mi cheque y preguntar los horarios y precios le hablé pero no estuvo. Le dejé recado a su papá como a las 3:00 pm. Cuando llegué a mi casa y después de apartar los boletos me quedé dormido un rato. Volví a marcar a casa de Liliana como a las 10:30 pm pero me dijo su papá que no estaba y que no iba a llegar, así que sólo le pedí que le avisara.
El sábado me desperté “temprano” a las 10:00 am, porque me había quedado de ver con Ixchel una hora después. Desayuné, me bañe y ya eran las 11:00 am y todavía no me vestía. Ya salí como a las 11:15 de mi casa. Ahora sí ya me estaban esperando. Se disculpó por no llegar el día anterior y me reclamó por no felicitarla el día de su cumpleaños (no se me olvidó, pero cuando le llamé se me olvidó decirle, sí, soy un idiota, lo sé). Le dije que iba a Pericoapa porque me iba a comprar unos zapatos y una chamarra, ella dijo que por qué no le dije, así no hubiera ido en su bici (sí, llegó en bici
). Le presté dinero porque se iba a ir a Veracruz y su papá no le había querido dar nada. Nos despedimos y me fui para Galerías.
Compré una par de zapatos y mi chamarra no la pude encontrar, bueno, la chamarra que quiero. Tendré que buscarla, quiero una exactamente igual a la que perdí en Jalapa.
Regresé rápido a mi casa. Con un par de zapatos y $1200 menos en mi cartera, sin contar los $800 que le presté a Jacqueline. Ya sólo faltaba que Liliana me hablara.
Yo me quedé dormido y ya no marqué a casa de Liliana, cuando desperté eran las 4:00 pm y supuse que estaba con Yaz. Así que decidí hablarle como a las 7:30 pm (en parte porque me desperté a esa hora), creo que soñe que Liliana no me hablaba y ya no iba al concierto. Pues al menos lo de Liliana si pasó, porque a su papá se le olvidó darle el recado
y ella ya no me habló. Su mamá se disculpó como 10 veces y me dijo que si no encontraba a nadie para ir, pues que ella iba. Oh Dios, ya es suficiente con que salga con las hermanas de mis amigas, no voy a empezar a salir con sus mamás, que clase de persona dirá la sociedad que soy (ja, la verdad me tiene sin cuidado).
Al final acabé invitando a mi primo. Luego le dije por qué lo había invitado y me dijo que ya sabía. Pero estuvo chido, aunque me hubiera gustado mucho que Liliana fuera. Supongo que habrá alguna otra oportunidad.