Sólo una pausa y continuamos…

¡Duh! Llevo varios minutos escribiendo y borrando. Y es que me cuesta trabajo describir exactamente lo que anda dando vueltas por mi cabeza, tal vez porque es mucho y yo ando medio pendejo últimamente (bueno, más de lo normal).

La lista de acontecimientos de las últimas semanas han hecho que me detenga un poco a pensar las cosas, y no porque crea que están del todo mal, pero es muy probable que pudieran ser diferentes. Y diferentes en el sentido de mejores.

Las preguntas usuales (al menos para mi) se repiten constantemente: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? Aunque esta vez decidí que no quería respuestas, no en ese momento, no importaba si yo o alguien más podía responder. Es un poco dejarlo al tiempo; aunque claro, el tiempo no responde nada, pero da la oportunidad de encontrar respuestas.

Algunos de los planes que se habían estado gestando han debido hacer una pausa, pero solo eso, un momento para pensar las cosas y decidir cual es la mejor forma de llevarlos a cabo. Cuando lleguen las respuestas, los planes volverán a avanzar con los cambios y mejoras que ameriten.

No tengo prisa, no sé que tan bueno o malo sea, pero hoy no quiero apresurar las cosas.

Uno pequeño (para empezar de nuevo)

Personas, ideas, proyectos, trabajo, cosas, errores y aciertos… Todo eso ha pasado desde la última vez que me pare (o me senté) a escribir por aquí. De eso ya hace mucho.

Mensajes crípticos o recados no entregados, promesas de escribir más seguido por acá, no tampoco. Sólo ganas de volver a escribir en mi blog.

A veces (yo diría que muy seguido) me pregunto que pensarán o sentirán algunas personas (particularmente una). Y no, no cambia en nada las cosas, únicamente logro complicarme la vida y pasar un mal rato.

Pero qué se le va a hacer, ya habrá algún momento en el que eso no pase… por el motivo que sea.

Si yo no fuera yo, ya habría resuelto los problemas de Ismael hace mucho tiempo. Porque son simples de resolver y sé justo lo que debe hacer.

Pero siempre es más fácil resolver la vida de los demás… y la propia se complica un poco.

De entre todas las cosas que debería o puedo hacer, hay unas cuantas en las que tengo el control completo de cómo puedan salir. Tengo un par de proyectos personales y algunos del trabajo, a los cuales les puedo dedicar todo mi tiempo. Dada la experiencia de hace algunos meses, existen algunas desventajas de hacer las cosas así, pero creo que son preferibles a cambiar de idea y dejar que las cosas pasen sobre mi (como lo hice 3 años atrás).

Y entre todas las cosas que podría hacer, tal vez un día de estos, le vuelva a poner títulos a mis entradas.

Que los planes no me hayan salido y haber hecho todo lo que se me ocurrió para que al final no sintiera que faltó algo por hacer, debería lograr que las cosas sean más fáciles de manejar. Pero no lo son.

Y lo que sigue… aún no sé qué es lo que sigue.

Mi desmadre (que no es tan bueno ni tan grande como el de muchos) es algo con lo que he vivido los últimos años; y en cierta forma le tengo cariño. Pero… creo que ha llegado el momento de darle menos atención, hacerlo chiquito y un día de estos, guardarlo en el cajón con el resto de las cosas que no deberían ser parte de mi vida cotidiana.

Y sé exactamente, lo que debería hacer para cambiarlo. Empecé por algo simple. Y espero terminar con el resto de las cosas en un futuro no tan lejano.

Cuando se aprende a dejar de esperar (lo que sea) de algo o alguien, las cosas se vuelven más simples, mucho. Hasta hay una frase al respecto: “La esperanza muere al último”. Y el hecho de que muera, siempre tiene un lado positivo: una vez muerta, la que nace se llama certeza. Y la prefiero por sobre la primera.

Voy a ignorarme el resto de la semana, porque llevo dándole vueltas a algunas ideas que ya había tenido (y que fueron puestas en práctica). Estoy para no tomarme en serio… y con falta de sueño (lo cual me lleva a darle más vueltas al mismo asunto).

La solución por el día de hoy, será leer.

No estoy empezando uno nuevo. Pero en el anterior ya no me veía escribiendo… y lo que ahí estaba escrito dista un poco de lo que soy y hago ahora.

He hecho y dicho cosas que no tenía en el guión de hace algunos años, en el camino desaparecí el guión y ahora improviso más seguido. No sé qué opine la crítica y cómo lo haya tomado el público, a veces escucho muy poco (sólo a algunas personas: las importantes).