¡Duh! Llevo varios minutos escribiendo y borrando. Y es que me cuesta trabajo describir exactamente lo que anda dando vueltas por mi cabeza, tal vez porque es mucho y yo ando medio pendejo últimamente (bueno, más de lo normal).
La lista de acontecimientos de las últimas semanas han hecho que me detenga un poco a pensar las cosas, y no porque crea que están del todo mal, pero es muy probable que pudieran ser diferentes. Y diferentes en el sentido de mejores.
Las preguntas usuales (al menos para mi) se repiten constantemente: ¿Qué? ¿Quién? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Cuándo? Aunque esta vez decidí que no quería respuestas, no en ese momento, no importaba si yo o alguien más podía responder. Es un poco dejarlo al tiempo; aunque claro, el tiempo no responde nada, pero da la oportunidad de encontrar respuestas.
Algunos de los planes que se habían estado gestando han debido hacer una pausa, pero solo eso, un momento para pensar las cosas y decidir cual es la mejor forma de llevarlos a cabo. Cuando lleguen las respuestas, los planes volverán a avanzar con los cambios y mejoras que ameriten.
No tengo prisa, no sé que tan bueno o malo sea, pero hoy no quiero apresurar las cosas.